¿Qué beneficios tiene el ejercicio físico?

El ejercicio físico practicado de forma regular y frecuente tiene una serie de beneficios que lo hacen especialmente recomendable para mejorar nuestra salud y nuestro bienestar.

Por una parte, estimula el sistema inmunológico  y ayuda a prevenir las llamadas enfermedades de la civilización moderna asociadas al sedentarismo tales como la enfermedad coronaria, los problemas cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y la obesidad.

También mejora la salud mental, ya que ayuda a evitar estados depresivos, desarrolla y mantiene la autoestima e, incluso, aumenta la libido y mejora la imagen corporal.

El ejercicio físico es útil para mantener la condición física. Contribuye positivamente al mantenimiento de un peso saludable, al desarrollo y consolidación de la densidad ósea, fuerza muscular y movilidad articular, promueve numerosos procesos biológicos (metabolismo, sistema inmunitario) proporcionando un sistema fisiológico saludable más resistente a la acción de agentes externos perjudiciales.

Reduce también los niveles de cortisol asociados al estrés que son causantes de numerosos problemas de salud tanto físicos como mentales.

Una actividad física frecuente y regular ha demostrado ser eficaz para prevenir o tratar enfermedades crónicas graves y potencialmente mortales como la hipertensión arterial, la obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes, insomnio y depresión.

¿Qué ejercicio físico es el que más me conviene?

Hay muchas formas de practicar ejercicio físico. Podemos realizarlo solos o en compañía. Por nuestra cuenta o supervisados por un profesional (yoga, pilates, aerobic, etc.)

Puede consistir en la práctica de algún deporte reglado o simplemente seguir alguna pauta de ejercicios libres no competitivos (correr, caminar, gimnasia, bicicleta, etc.)

Lo importante es adecuarlo a nuestra condición física previa. Para ello es recomendable que, si no has hecho ejercicio con anterioridad o en mucho tiempo, te hagas un chequeo previo y pidas orientación a tu médico antes de embarcarte en actividades físicas de gran intensidad o riesgo.

También tiene que ser entretenido, progresivo y motivante ya que, de lo contrario, es muy probable que no nos mantengamos mucho tiempo practicándolo. De nada sirve darse unas palizas al principio o aburrirse mucho, porque de esta forma lo más probable es que acabemos abandonando en poco tiempo.

Ya sabes: Si no haces ejercicio todavía, ¿a qué esperas para empezar? Hoy puede ser el día ideal…